Causas del dolor vulvar

Como no sabemos qué causa el dolor vulvar, tampoco sabemos cómo prevenirlo. Pero hay algunas cosas que puedes hacer para ayudar a minimizar el dolor. Como siempre, habla con tu médico sobre lo que es mejor para ti. Revisa tu entorno y sigue los cuidados básicos de la piel de la vulva. Si los síntomas de dolor vulvar aparecen y desaparecen, piensa a qué está expuesta esa zona. ¿Utilizas un lubricante durante las relaciones sexuales? ¿Has cambiado de detergente para la ropa? ¿Los síntomas empeoran cuando llevas un determinado tipo de ropa interior o utilizas una determinada marca de compresas? Prueba a cambiar una cosa cada vez y comprueba si te ayuda. Llevar un calendario de síntomas puede ayudar a descubrir un patrón de dolor. No te saltes tu examen anual. Los exámenes pélvicos rutinarios -una vez al año para las mujeres de 18 años o más- son muy importantes para garantizar la intervención temprana de los problemas, incluido el dolor pélvico y vulvar crónico. Las citas ginecológicas anuales pueden incluir exámenes de mamas, pruebas de Papanicolaou y otras pruebas preventivas importantes, como la de colesterol y la de tiroides. Estas visitas le dan la oportunidad de hablar de cualquier preocupación o síntoma ginecológico con su proveedor.Si experimenta dolor vulvar, no espere. Concierte una cita para hablar de sus síntomas con su profesional de la salud. Si cree que su dolor no está siendo reconocido o tratado, busque un especialista local en trastornos vulvares.

Dolor vulvar punzante

Lorimer Moseley es consultor de Pfizer Australia, Kaiser Permanente y Providence Healthcare. Recibe derechos de autor por Explain Pain, Explain Pain Handbook Protectómetro, Hilos dolorosos: Metáforas e historias para ayudar a entender la biología del dolor, y The Graded Motor Imagery Handbook. Recibe honorarios como conferenciante. Los detalles están disponibles a petición.
Cuenta con una beca de investigación principal del Consejo Nacional de Salud e Investigación Médica de Australia y su investigación está respaldada por subvenciones para proyectos del Consejo Nacional de Salud e Investigación Médica de Australia.
Si tiene dolor en la vulva, no está sola. Alrededor del 16% de las mujeres tienen dolor vulvar que dura más de tres meses. No son neuróticas ni promiscuas. Es probable que padezcan una enfermedad llamada vulvodinia.
Sólo las personas con vulva pueden desarrollar vulvodinia, pero ahí se acaba la discriminación. La afección se da en mujeres de todas las edades y etnias, independientemente de su educación, tipo de piel, preferencia sexual o situación sentimental.

Dolor vulvar

Descargo de responsabilidad del contenido El contenido de este sitio web se proporciona únicamente con fines informativos. La información sobre una terapia, un servicio, un producto o un tratamiento no respalda en modo alguno dicha terapia, servicio, producto o tratamiento y no pretende sustituir el consejo de su médico o de otro profesional sanitario registrado. La información y los materiales contenidos en este sitio web no pretenden constituir una guía completa sobre todos los aspectos de la terapia, el producto o el tratamiento descritos en el sitio web. Se insta a todos los usuarios a que busquen siempre el asesoramiento de un profesional de la salud registrado para obtener un diagnóstico y respuestas a sus preguntas médicas y para determinar si la terapia, el servicio, el producto o el tratamiento concretos descritos en el sitio web son adecuados en sus circunstancias. El Estado de Victoria y el Departamento de Salud no asumirán ninguna responsabilidad por la confianza que cualquier usuario deposite en los materiales contenidos en este sitio web.

Remedio casero para el dolor vulvar

Si tienes un problema en los labios vaginales, es posible que, como muchas mujeres, te sientas demasiado avergonzada para ir al médico. Muchas mujeres no están acostumbradas a hablar de sus «partes íntimas» cuando algo va mal, así que aquí tienes lo que debes hacer si crees que tienes un problema en los labios.
El tamaño, la forma y el color de los labios son diferentes en cada mujer. Un labio puede tener una forma o un tamaño diferente del otro. No hay que preocuparse por la forma y el tamaño de los labios: puedes ver cuánto varían los labios normales visitando la Biblioteca de los Labios.
La hipertrofia labial se produce cuando uno o ambos labios son más grandes de lo habitual. Los labios pueden estar agrandados, un labio puede ser más grande que el otro, o los labios menores pueden extenderse más allá de los labios mayores.
La hipertrofia labial es inofensiva. No afecta a la vida sexual de la mujer y no es una afección médica. Pero puede resultar incómoda o embarazosa, y puede dificultar la limpieza de los labios. Su médico puede aconsejarle soluciones sencillas, como llevar ropa interior holgada o utilizar una pomada para reducir la irritación.